El hombre circular (completo hasta que lo complete)
El hombre circular
(Dedicado a la persona que me hizo leer por primera vez a JLB)
"Estoy tan cansado que hoy no tengo ganas de deprimirme. Y eso que motivos no me faltan.
Es feo cuando se termina un ciclo pero más complicado cuando uno no logra saber cuál ciclo culminó. ¿Será hora de buscar otro laburo? Posiblemente sirva para refrescarse un poco.
El lunes (pucha, es feriado) el martes lo empiezo a pensar, porque con este cansancio ni ganas tengo ahora".
Recuerdo que era casi la medianoche del jueves, el último día laboral de mi semana. Faltaban apenas unos minutos para el inicio del viernes y los dos días, tres en esa oportunidad, del merecido descanso. Lo recuerdo porque ahora, casi un año después, me encuentro en el mismo punto, pensando en lo cansado que estoy, en el ciclo que creo terminado y en la necesidad de buscar aires nuevos. Claro que ahora con un año más y, como diría SK, eso te lo hacen sufrir.
Así que, no meseocurrió nada mejor que repasar el último año no ya para evitar lo que ya había hecho sino para tener en claro cómo iba a repetir los mismos errores.
En venta
-J, cuánto ofreces por mi renuncia?
-Otra vez con lo mismo?
-Dale, te regalo la doble..
-Perdiste, la doble ya cayó.
-Nada de eso, todavía está y aprovechala porque después va a ser más difícil rajar gente...
-Cuánto querés?
-Una buena oferta; vos sabés lo que me corresponde. Sacale la doble y un poquito más y tentame.
-Por mí, sabes que no tendría problemas, pero conseguite alguien que lo pida y lo justifique.
-Alguien que quiera que me vaya? Uff, de esos consigo un montón...
-Alguien que tenga firma para que te vaya...
-Ok. Vos andá preparando el número.
certeza
Cuando comenté en el bar que había decidido tomarme un año sabático, las reacciones se dividieron entre quienes no me creyeron y los que veían un intento de disputar con LM el premio al más loco de la mesa.
"Llevo semanas pensando. Me gusta el laburo y últimamente salimos bien. Pero ya cansa y por momento creo que lo único que hago es administrar espacios. Tengo muchas ganas de volver a las bases", intenté explicar mi punto de vista.
"Si, eso es re-fácil. Lo único que tenés que hacer es tirar todo por la borda, olvidarte de los últimos diez, veinte años, y empezar todo de nuevo. Claro que ahora no tenés ni 10 ni 20 años menos y cuando vayas a buscar laburo, creeme, te lo van a hacer notar". La respuesta de SK tenía además de ironía la sabiduría de quien recibe los currículum y decide quién si y quién no.
LM fue más complaciente. Me acercó el teléfono de un siquiatra ("Este no es el mio, pero tengo muy buenas referencias. Me lo recomendaron cuando estaba buscando uno y hablé un par de veces, pero no logramos ponernos de acuerdo en los horarios", explicó) y la sugerencia de amigo de no esperar para llamar. ("Ya te veo, como cuando dijiste que ibas a empezar natación! ¿Cuándo fue?, ¿hace tres años? y todavía seguís esperando", dijo y yo le recordé unas cuantas facturas pendientes que tiene en la vida)
Así que, ya tengo un nombre, un número de teléfono, la decisión de buscar un nuevo trabajo y el convencimiento profundo de que nada de eso voy a hacer.
Buscando comprador
-Cómo va la cosa...
-Muerta, tenés algo para vender hoy? Mirá que es grande y mucho blanco.
-Algo va salir. Pero para vender, vender, tengo en venta mi renuncia. Y pido poco.
-Ya la intentaste vender y nadie compró.
-Loco, estoy cansado, no quiero seguir más. Necesito parar un poco.
-Tomate unos días. Ya falta poco para las vacaciones de invierno.
-Si llego a las vacaciones, va a ser con una licencia siquiátrica. Y mirá que esas duran años...
-Y qué querés que haga? Andá a verlo a J a ver qué dice.
-Ya pasé. Y dice que si alguien firma el hace los números.
-Te prometo que esta vez, si alguien pregunta, digo sí.
-Y quién tiene que preguntar?
-No creo que ninguno de los que están acá, busca más arriba.
En el punto de partida
-Bueno, digame usted por qué está aquí.-Bueno, aspiraba a que eso lo resuelva usted. Puedo contarle cómo llegué...
-Ahora me va a decir en colectivo...
Aunque viejo y obvio, la interrupción tuvo su efecto y logró desarmar mi rígida postura y admitir en mi interior que si pretendía avanzar en una terapia lo primero era aceptar quién la debía llevar adelante y evitar esa posición arrogante y superadora que tantas veces niego cuando me la hacen notar.
Creo que después de escucharme por media hora seguida repasar lo que consideraba todos mis problemas le debo haber agotado loa paciencia, o eso pareció cuando interrumpió con un "muy bien, vamos a ir por pasos" y yo pensé en el filósofo contemporáneo Mostaza Merlo y su paso a paso.
-¿Está tomando alguna medicación?
-Clonazepan, pero ocasionalmente y el sublingual. Pero intento primero dominar las ansiedades y las depresiones y sólo cuando ya no puedo más.
-¿Quién se la recetó?
-Hace algunos años un médico clínico. Después siempre se consigue una receta...
-La va a dejar de tomar cuándo a usted le parezca y por ahora va a tomar de esta una pastilla antes de acostarse y otra a mitad de la mañana. ¿Hace mucho que no se hace un chequeo clínico?
-Dos, tres, no, ya debe haber pasado cuatro o cinco años.
-Entonces lo primero es ver cómo está. Hagase estos exámenes y después empiece a tomar la pastilla. Y lo espero el próximo jueves.
No era la primera vez que iniciaba una terapia, más bien era la tercera o cuarta que a los 12 años conocí a Freud y su interpretación de mi subconciente. Quizás por eso me fui pensando en Borges y su jardín de senderos que se bifurcan y yo y mi vida circular "cuya última página fuera idéntica a la primera".