Difícil momento para el gobierno de Lula da Silva.
En una misma semana, el fútbol brasileño expresión de la alegría fue derrotado en las presentaciones de la Copa América en Venezuela y del Mundial sub 20 en Canadá.
Te diré algo hijo. La culpa es como un costal de ladrillos. Lo único que tiene que hacer es bajarlo. Sé cómo te sientes. Yo también he pasado por eso. ¿Para quién cargas ese montón de ladrillos? ¿Dios? ¿Es eso? ¿Dios? Te diré algo. Déjame darte información confidencial sobre Dios. A Dios le gusta observar. Es un bromista. Piénsalo. Le da al hombre instinto. Le da ese extraordinario don y después qué es lo que hace, lo juro, para su propia diversión, para su propio teatro cosmico privado: Él coloca las reglas en oposición; la mayor estupidez que ha existido Mira, pero no toques. Toca, pero no pruebes. Prueba, pero no tragues. Y mientras saltas de pie en pie, ¿qué es lo que Él hace? Está allá arriba el Señor muriéndose de la risa ¡Es un tacaño! ¡Un sádico! ¡Es un casero indiferente a la vida! ¿Alabar eso? ¡Nunca! He estado aquí en la tierra con mi nariz metida en ella desde que todo comenzó. He nutrido cada sensación que el hombre se ha inspirado a tener. Me preocupé sobre lo que él quería y nunca lo juzgue. ¿Por qué? porque jamás lo rechace y a pesar de todas sus imperfecciones, Yo admiro al hombre. Soy un humanista. Tal vez el último humanista.
¡Piu Avanti!
No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!