Desilusión
-Anoche, en ese tiempo muerto antes de que el sueño me venza -cada vez le doy más pelea- pensé en el argumento de un cuento. Estaba bárbaro: había policías buenos y traficantes malos, algo de sexo (no mucho ni muy explícito, sabés que eso me cuesta un montón) y una espectacular persecución en autos. Me salió un relato de corrido, me imaginaba los personajes, nada refinados los poli, más bien al estilo antiguo. Pero en especial me encantó la persecución que describí mentalmente por las calles y avenidas de Buenos Aires; hasta a Sarandí llegaba la persecución. Me tomé algunas licencias, como hacer circular al premetro por corrientes o trasladar el tunel del libertador a la Boca para cruzar el Riachuelo que ni la MaríaJu ni la Picolotti lograron limpiar, hasta terminar en Wilde, ahí donde está el campo de deportes del Rojo, que lo transformé en un puerto oscuro...
-Tenés cable? -interrumpió CP el relato de LM en la ronda de café después encontrarse para un almuerzo rápido de mitad de semana.
-Sí
-Tengo las tradicionales dos noticias, la buena y la mala. Voy a empezar por la buena: El viernes a las 22, en el ciclo de cine tradicional, dan Contacto en Francia II (a mi particularmente me gusta la primera, pero esta también es excelente). La mala, y lamento mucho desilusionarte, es que también la dieron anoche y evidentemente te quedaste dormido mirando la TV...