30 ago 2006

Está bien

Anoche volvió. Me contó que estuvo en el campo; tomó mate en el puesto, recorrió los bajos, miró la pastura del potrero escondido, controló el molino (dijo que la cava tiene poca agua), hasta pasó por el puesto de los Gómez. Encontró todo bien, salvo el molino y un alambrado caído que me recomendó arreglar.
Después pasó por el sur, estuvo en el cerro López e hizo el camino de la olla (¿te acordás?, preguntó y le recordé que yo no lo hice).
También recorrió islas en los mares tropicales, pero vino desilusionada: mucha gente, mucho cemento, dijo.
Conversamos un rato y después volvió a irse. Todavía tiene mucho para recriminarme. La entendí y me alegré que este bien.