Mundial
CP sacó el tema en la mesa de café. Estábamos los cinco de siempre, Él, yo, SK (el 'langa' dueño de una pyme exitosa), DG (se encargó de vendernos una propiedad a cada uno, pero su especialidad es conseguir de urgencia departamentos listos para ocupar para recién divorciados) y LM (el 'boga' y bohemio).
-Qué trasnochada! Pero valió la pena, los pibes se jugaron todo y están para ser campeones.
DG entendió rápido de qué hablaba, los otros -me incluyo- tardamos en asociar tasnoche, pibes, juego, campeones. Es que el mundial ya pasó y ningún equipo argentino disputa copas internacionales y menos en horarios que obliguen a una trasnochada, como aquellas que disfrutamos en el '79 para ver al Pibe d10s, a Ramón Díaz, al Pichi Escudero. No, CP no recordaba aquellos chicos del Flaco sino otros, que también portan la celeste y blanca; la misma pero distinta: estos son todos altos, juegan en zapatilla, piden tiempo cuando las cosas le salen mal y, horror, tocan la redonda con la mano.
Tres minutos dedicamos a estos pibes, lo sé porque es justo el tiempo que tarda el mendocino en servir una ronda de café. Tres minutos. En esa mesa, en tres minutos no logramos ponernos de acuerdo en un 'off side' o si la patada era para amarilla o roja directa.
Hay que reconocerle a estos pibes que también transpiran la camiseta, que les robaron un título hace cuatro años y se reivindicaron con la dorada en Atenas. Y que se merecen una trasnochada; por eso nadie cuestionó a CP, ni a DG.
Pero, no sé. LM tiene acumulado un dicho: "Cuándo viste a un padre alcanzarle al hijo la pelota con la mano. Si apenas la ves ahí, quietita, te perfilás para tu mejor pie y le pegás como para el mejor centro al área".
Yo, además, entro en la definición de hincha de CP: "Un hincha es el que se para en un potrero a ver patear un penal 5' antes de que le cierren el banco". Eso es ser hincha de fútbol.