28 jul 2008

Seducción

Hoy descubrí un lugar, un recorrido de unos 500 o 600 metros, que ejerce una estimulación casi orgásmica sobre mi celebro. Varias veces pasé por ahí y sentí siempre esa sensación de emoción pero recién hoy descubrí ese poder de seducción. Tiene una combinación de modernidad e historia, de presente y de pasado; con curvas, contracurvas, puentes, bajadas subidas, silencio y ruido. Es, arranca, en la bajada a Constitución de la autopista 9 de Julio Sur -a la derecha todavía se aprecia el edificio original de la fábrica de galletitas Terrabussi- y girando hacia la izquierda por debajo de la autopista para empalmar unos metros con la calle hornos pero en lugar de seguir su trayectoria hay que dejarse tentar a subir por ese callejón -nunca resisto la tentación de acelerar frente a lo desconocido- que parece cortarse a 30 metros pero que curva mediante -y un sorpresivo silencio que ocasionalmente rompe la sirena del ferrocarril- nos sorprende con un puente de hierro y adoquín para cruzar precisamente la decena de vías que penetran en la estación Constitución -se deja ver su gran galpón arqueado en una extraña imagen de la estación que contrasta con la arquitectura francesa del edificio central- para terminar unos metros más adelante en el semáforo que advierte al cerebro el fin de la ilusión.