Dilema
Frente a cada dilema, JG tenía la habilidad de elegir el camino correcto. Lo hacía más por intuición que certezas. Jugaba siempre "por donde sopla el viento": mojarse con saliba el dedo y levantarlo al aire. Era obvio que como método científico no aplicaba pero paradoja, nunca pudimos rebatírselo científicamente como exigía cuando alguien le pedía más rigor para resolver sobre su fortuna (la material y la afectiva).
Ahora que por primera vez tenía que ver el filo del bisturí, todos en la mesa del café nos mojamos el índice y lo levantamos al viento. El resultado fue dispar y tendremos que esperar a ver si tenían razón la minoría de dos o los tres que no creemos que se le anime al mano a mano.
JG no levantó su mano. Dijo que ese día no había viento.